El documento discute la importancia de que los docentes desarrollen sus habilidades lógicas, operativas y creativas para ser competentes. Explica que los docentes deben equilibrar sus funciones cerebrales lógica, operativa y creativa para mejorar sus resultados, práctica pedagógica y relaciones interpersonales. También resalta la necesidad de que los docentes se conozcan a sí mismos para identificar sus fortalezas y debilidades.