El documento describe la globalización como un proceso impulsado por las corporaciones transnacionales para expandir sus operaciones a países en desarrollo, con el apoyo de instituciones como el FMI y el GATT. Aunque la globalización se ve a sí misma como el capitalismo del siglo XIX, necesita cambios fundamentales o cualquier intento de recrear ese sistema estará sobre arenas movedizas. El documento también discute aspectos positivos como el intercambio cultural, pero también negativos como la dependencia de los países en desarrollo y las malas condiciones laborales.