La globalización es un fenómeno que ha transformado las estructuras sociales, políticas y económicas de diversas sociedades, generando tanto ventajas como desventajas. Este proceso implica una creciente interdependencia entre países y presenta representaciones variadas, desde oportunidades de desarrollo hasta riesgos de dependencia y desigualdad. Es esencial que cada sociedad reflexione sobre cómo manejar estos cambios para preservar su identidad y bienestar.