La guía de buenas prácticas para profesionales de la comunicación busca promover una representación adecuada y respetuosa de las personas con discapacidad en los medios, enfatizando la importancia de un lenguaje inclusivo y no estigmatizante. Ofrece pautas sobre el tratamiento informativo, el uso del lenguaje y la imagen, así como recomendacione clave para asegurar una comunicación accesible y no discriminatoria. Además, resalta la necesidad de involucrar a las personas con discapacidad en la narrativa sobre su realidad y lucha por la igualdad de derechos.