El trastorno de ansiedad generalizada (TAG) se caracteriza por preocupaciones excesivas y continuas sobre varios aspectos de la vida que son desproporcionadas y difíciles de controlar. Los síntomas incluyen tensión muscular, irritabilidad, dificultad para concentrarse y palpitaciones. El TAG a menudo comienza en la niñez o adolescencia y se trata con antidepresivos, terapia cognitivo-conductual y estrategias de afrontamiento como la relajación.