Un reloj de mano es un dispositivo que permite medir el tiempo mediante la segmentación en horas, minutos y segundos. Está compuesto por una correa, una caja que contiene la maquinaria interna impulsada por una pila, y una esfera con números y agujas indicadoras. Aunque originalmente se usaban relojes de bolsillo, el reloj de pulsera surgió a principios del siglo 20 como una versión más práctica.