La economía peruana ha experimentado altibajos a lo largo de los siglos, dependiendo principalmente de la minería y la agricultura para competir en los mercados mundiales. El Imperio Británico ejerció una gran influencia económica sobre el Perú en los siglos XIX a través del comercio y préstamos a gobiernos endeudados. A pesar de periodos de auge gracias al guano, la economía peruana sufrió estancamiento y crisis de deuda externa que culminaron en la guerra del Pacífico.