La hemorragia digestiva alta se define como una pérdida sanguínea aguda en el tracto digestivo superior, representando el 75-80% de las hemorragias digestivas agudas, con una mortalidad del 5 al 14%. Las causas se clasifican en varicosas y no varicosas, y la presentación clínica incluye hematemesis y melena, con signos generales como palidez y taquicardia. El manejo inicial implica estabilizar al paciente, realizar endoscopia en casos de alto riesgo y usar inhibidores de bomba de protones y fármacos específicos según la causa de la hemorragia.