Las generaciones de monitores de hemodiálisis han variado desde el primer riñón artificial de Kolff en 1930 hasta los monitores actuales con ultrafiltración controlada. Los monitores controlan la circulación de sangre y líquido dializante a través de dos circuitos, y cuentan con bombas, medidores, detectores y funciones de seguridad para tratar de forma segura a los pacientes renales.