La hemorragia postparto es una de las principales causas de mortalidad materna en el mundo. Se define como una pérdida de sangre mayor a 500 ml en un parto vaginal o 1,000 ml en una cesárea. La causa más común es la atonía uterina, que ocurre cuando el útero no se contrae adecuadamente después del parto. El tratamiento incluye masajes uterinos, medicamentos uterotónicos como la oxitocina y, en casos graves, cirugía como la ligadura arterial. La prevención se enfoca en la administración rutinaria