Este documento describe las cualidades necesarias para un buen intérprete de las Escrituras y los diferentes métodos de interpretación que se han utilizado a lo largo de la historia. Un buen intérprete debe tener una mente sana, ser capaz de comprender rápidamente los textos, poseer amplitud de miras y claridad de pensamiento. También debe ser capaz de enseñar de forma clara lo que ha entendido. Los métodos de interpretación incluyen el alegórico, utilizado por los judíos de Alejandría para explicar los textos como