Las islas Galápagos fueron descubiertas accidentalmente en 1535 cuando la nave del obispo de Panamá fue arrastrada allí por corrientes marinas. El obispo describió en un informe a Carlos V las inhóspitas islas y sus grandes tortugas, iguanas marinas, lobos marinos y aves poco asustadizas. Las islas se formaron hace 350 millones de años y fueron usadas por piratas como escondite antes de ser exploradas científicamente por primera vez en 1790.