El documento describe la historia del teléfono desde sus orígenes conceptuales en 1854 hasta su desarrollo como dispositivo práctico y amplificado. Charles Bourseul propuso la idea de transmitir vibraciones de voz a distancia usando circuitos eléctricos en 1854. Más tarde, Alexander Graham Bell construyó el primer teléfono capaz de transmitir la voz humana en 1877 usando corriente continua. Posteriormente, Emile Berliner inventó el transmisor de carbono, que permitió amplificar la señal de voz y hacer el teléfono más útil.