La agricultura urbana se refiere a la práctica de cultivar alimentos y criar animales en áreas urbanas, contribuyendo a la soberanía alimentaria y a la sostenibilidad ambiental. Se pueden aprovechar espacios como balcones y techos para la producción de diversas especies vegetales, lo que también promueve el bienestar comunitario y el consumo de alimentos frescos. Idealmente, las huertas deben ser gestionadas adecuadamente utilizando técnicas como el compostaje y selección de abonos, adaptando el cultivo a las condiciones locales.