El documento describe el movimiento del humanismo renacentista en Italia, que enfatizaba el estudio de las letras humanas de la antigüedad griega y romana para hacer a los hombres más humanos y morales. Tuvo su cuna en Italia en el siglo XV y se difundió gracias a mecenas, la imprenta y eruditos bizantinos. Figuras clave como Erasmo de Rotterdam promovieron la renovación del cristianismo a través de nuevas ediciones del Nuevo Testamento.