El documento describe el imperialismo colonial europeo entre 1870 y 1914. Las principales potencias europeas expandieron sus imperios coloniales durante este período, estableciendo colonias en África, Asia, Oceanía y América Latina. Dividieron el continente africano en zonas de influencia en la Conferencia de Berlín de 1885. El imperialismo fue impulsado por factores económicos, sociales, políticos e ideológicos como el nacionalismo, el racismo y la búsqueda de nuevos mercados y recursos.