El Imperio Romano, fundado en 753 a.C. por Rómulo y Remo, se convirtió en la civilización más poderosa de Occidente, expandiéndose por más de 40 países. A partir del 27 a.C., bajo el gobierno de emperadores como Augusto, Tiberio y Nerón, Roma consolidó su dominio en la región del Mediterráneo. La dinastía Julio-Claudia y subsecuentes dinastías marcaron etapas significativas en la expansión y turbulencias del imperio, culminando en su eventual caída en el siglo V.