Roma fue fundada en el 753 a.C. y gobernada inicialmente por reyes. Luego se estableció la República en el 509 a.C., con un gobierno representativo dividido en poderes legislativo, ejecutivo y judicial. La República colapsó luego de conflictos sociales y guerras civiles, dando paso al Imperio en el 31 a.C., donde el poder se concentró en la figura del emperador. El Imperio alcanzó su máximo esplendor entre los siglos I y II d.C., pero entró en crisis