El documento discute la creciente preocupación por el plagio en la cultura colombiana y hispana, presentando ejemplos de escándalos recientes en diversos países. Se argumenta que el plagio no solo es un problema ético, sino que también refleja una falta de creatividad dentro de la cultura, sugiriendo que la imitación no debe celebrarse. La necesidad de fomentar la originalidad y el talento artístico se destaca como esencial para el desarrollo cultural.