La industria textil se desarrolló rápidamente en Cataluña gracias a las medidas proteccionistas. A mediados de siglo había más de 1,500 fábricas de algodón. La minería también creció para exportar plomo, mercurio, hierro y cobre. El ferrocarril, impulsado por la ley de 1855, se expandió rápidamente pero con mala calidad y beneficiando capital extranjero. La economía española mantuvo estructuras arcaicas junto a focos industriales incipientes, quedando atras