El documento discute el papel de los medios de comunicación como el "cuarto poder", que permite a los ciudadanos criticar y oponerse democráticamente a decisiones ilegales del gobierno. Sin embargo, los periodistas a menudo arriesgan su seguridad para denunciar violaciones a los derechos humanos. El documento también sugiere que los medios de comunicación deben esforzarse por brindar información precisa y verificada a los ciudadanos, en lugar de propagar mentiras o manipulaciones para beneficiar los intereses de grandes grupos