El documento discute cómo el acceso fácil a grandes cantidades de información en Internet puede afectar negativamente nuestras habilidades cognitivas. Mario Vargas Llosa señala que confiar en computadoras para resolver problemas reduce la capacidad de nuestros cerebros para construir conocimiento estable. Además, los estudiantes ya no sienten la necesidad de esforzarse para concentrarse en lecturas largas, lo que les impide desarrollar esta habilidad.