La inmigración europea a Argentina entre 1880 y 1914 transformó profundamente el país. Europa experimentó un gran crecimiento demográfico debido a avances médicos y tecnológicos, lo que generó una sobrepoblación. Mientras tanto, Argentina necesitaba mano de obra barata para desarrollar la agricultura y la ganadería. La mayoría de los inmigrantes provenían de Italia y España y se asentaron principalmente en Buenos Aires. Aunque inicialmente se los destinó a trabajos rurales, muchos terminaron en las ciudades, lo que produjo