La inmunodeficiencia combinada grave (SCID) es una enfermedad genética que afecta a bebés, causándoles una inmunodeficiencia severa que los hace vulnerables a infecciones mortales. Los síntomas incluyen infecciones recurrentes y falta de crecimiento, y sin tratamiento adecuado, la mayoría de los afectados mueren en su primer año de vida. El trasplante de médula ósea es el tratamiento curativo más efectivo, aunque también se investiga la terapia génica como opción futura.