La inteligencia artificial (IA) se dedica al desarrollo de agentes racionales no vivos capaces de percibir su entorno, procesar percepciones y actuar. La IA construye procesos que producen acciones maximizando el rendimiento basándose en entradas percibidas y conocimiento almacenado. Existen distintos tipos de conocimiento, procesos y agentes inteligentes como redes neuronales, razonamiento lógico y ejecución de respuestas.