El documento describe la evolución del concepto de inteligencia emocional y su importancia en diferentes ámbitos como la educación, los negocios y la ciencia. Explica que las emociones están reguladas por la amígdala cerebral y que, aunque originalmente evolucionaron para garantizar la supervivencia, en la actualidad pueden conducir a respuestas desproporcionadas debido a los atajos neuronales entre los sentidos y la amígdala.