La cooperación entre organizaciones, como las universidades, puede incrementar su capacidad competitiva mediante el intercambio de recursos y conocimientos. La cooperación mantiene la independencia de cada organización pero suma sus capacidades, a diferencia de la integración que difumina los límites. Ahora, la vecindad entre universidades ya no depende solo de su proximidad física, sino que la tecnología permite la cooperación a distancia.