Interfaces en Java permiten establecer un protocolo entre clases al definir métodos abstractos que deben implementarse. Una interfaz declara métodos públicos pero no los implementa, dejando que las clases que la implementen definan la lógica. Implementar una interfaz obliga a una clase a incluir los métodos definidos en la interfaz. Esto organiza la programación y establece relaciones entre clases no relacionadas.