El documento introduce la importancia de estudiar los Libros Históricos del Antiguo Testamento. Estos libros complementan la historia del Pentateuco y abarcan un período de 1000 años desde la conquista de Canaán hasta la reconstrucción de Jerusalén. Ayudan a comprender salmos y profetas, iluminan verdades del Nuevo Testamento, y enseñan lecciones morales y espirituales al mostrar el carácter personal de Dios y su protagonismo en la historia de Israel.