El documento analiza los impactos del Plan Colombia en la vida civil y los procesos de resistencia, destacando cómo la militarización ha afectado a las comunidades y la legitimación de un modelo neoliberal. Se presenta un enfoque crítico a partir de testimonios y experiencias de diversas regiones del país, abordando temas como narcotráfico, violencia e identidad cultural. Además, se cuestiona la efectividad del plan y su continuidad a raíz de los efectos nocivos en la sociedad colombiana.