El poema habla sobre Jesucristo y cómo dio su vida en la cruz para salvarnos a todos, ofreciéndose como pan para alimentar a su pueblo. Cada misa conmemora este sacrificio y Jesús se da a sí mismo como alimento para unir a su pueblo. El autor pide que a través del pan eucarístico, el pueblo de Dios crezca en la unidad y el amor fraterno.