Los jóvenes emprendedores, como Bill Gates y Mark Zuckerberg, tienen éxito debido a su resistencia, capacidad de aprender rápidamente y menor carga de responsabilidades. Su energía, pasión e inconformismo les permite innovar y arriesgarse más en la toma de decisiones. A menudo, están más motivados por crear algo significativo que por el logro financiero personal.