La autoestima es la percepción evaluativa que tenemos de nosotros mismos, afectando nuestra conducta y relaciones. Se clasifica en alta, baja y media, con distintos grados de autoaceptación y autoeficacia, y su desarrollo es crucial para el bienestar emocional y social. Factores como el sexismo y el contexto social pueden influir negativamente en la autoestima, lo que puede llevar a trastornos psicológicos y afectar la calidad de vida.