La conspiración separatista en Panamá de 1903 estuvo liderada por figuras conservadoras y empresarios relacionados con la compañía del ferrocarril estadounidense. A pesar de que la historia oficial sugiere un apoyo liberal, la raíz del movimiento provino del partido conservador, con apoyo clave de Estados Unidos y sobornos a oficiales militares colombianos. La intervención americana fue decisiva para asegurar la separación, evidenciada por promesas de apoyo militar y financiamiento a los conspiradores panameños.