La crisis de 1929 tuvo su origen en la caída de la bolsa de valores en Wall Street. Fue causada por el crecimiento artificial de la bolsa y la sobreproducción industrial. Tuvo consecuencias devastadoras como un aumento masivo del desempleo y la pobreza. La crisis de 1973 fue causada por el embargo del petróleo por parte de la OPEP, lo que duplicó los precios del petróleo y condujo a una recesión global. Ambas crisis socavaron la confianza en el sistema capitalista y llevaron a un mayor intervencionismo estatal