La Revolución Rusa de 1917 ocurrió debido a la mala situación económica y social en Rusia, empeorada por la derrota en la guerra contra Japón en 1905 y la participación de Rusia en la Primera Guerra Mundial a pesar de la oposición del pueblo. Los levantamientos populares, unidos con las insurrecciones obreras y la desobediencia del ejército, llevaron al derrocamiento del gobierno zarista y al establecimiento de un nuevo gobierno bajo el liderazgo de Lenin