La cuarta generación de ordenadores se caracterizó por el desarrollo del microprocesador, permitiendo integrar todos los circuitos de una computadora en un solo chip. En 1971, Intel lanzó el primer microprocesador, el Intel 4004. Esto condujo al desarrollo de las primeras computadoras personales como el Altair 8800 en 1975 y el Apple II en 1977, marcando el inicio de la era de las computadoras personales.