El documento explora el simbolismo del pasaje de Apocalipsis 14:14-20, donde se presenta a Jesús como el rey que vendrá con juicio al final de los tiempos, usando la metáfora de la siega y el lagar. Este juicio se describe en términos de cosecha, donde aquellos que rechazan su mensaje enfrentan la ira divina. Además, se enfatiza la responsabilidad de los creyentes de esparcir la palabra de Dios y no de cosechar, ya que el juicio corresponde a Cristo en su segunda venida.