Este documento discute la persistencia de la desigualdad entre mujeres y hombres a pesar de los avances logrados. Argumenta que las políticas de igualdad siguen siendo necesarias para combatir la desigualdad en el empleo, la educación, la participación política y el espacio privado. Propone el enfoque integrado de género como una estrategia para promover la igualdad en todas las políticas públicas.