La Peste Negra llegó a Europa en 1347 cuando una flota genovesa huyendo del sitio de la ciudad de Caffa por parte de las tropas mongolas, trajo la enfermedad a Messina, Italia. La peste se propagó rápidamente matando entre el 25-60% de la población europea. Tuvo consecuencias sociales, económicas y religiosas profundas, incluyendo persecuciones, cuestionamiento a la Iglesia, y cambios que llevaron al capitalismo y el Renacimiento.