El documento describe la historia y organización política del Imperio Romano en 3 etapas: 1) La monarquía, donde había reyes con poder absoluto; 2) La república, con gobierno dividido entre magistrados, senado y asambleas; 3) El imperio, con un emperador como máxima autoridad política y militar. El imperio alcanzó su máxima extensión entre los siglos I y II d.C., abarcando Europa, el norte de África y el oeste de Asia.