La Primera Guerra Mundial comenzó debido a las tensiones y rivalidades entre las grandes potencias europeas en un mundo con pocos mercados y colonias disponibles. El asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria por un estudiante serbio fue el detonante inmediato. La guerra involucró trincheras estancadas y nuevas tecnologías destructivas como tanques, aviones, gases venenosos y submarinos, resultando en alrededor de 20 millones de muertos y la destrucción de Francia y otros países beligerantes.