La Reforma Protestante surgió en el siglo XVI como respuesta a la corrupción y abusos dentro de la Iglesia Católica. Martín Lutero cuestionó la venta de indulgencias e inició un movimiento de reforma basado en la salvación por la fe. Juan Calvino promovió la predestinación. Esto condujo a la división de la cristiandad entre católicos y nuevas denominaciones protestantes como luteranos y calvinistas.