El documento resume la política exterior de México durante la Restauración de la República de 1867 a 1876, luego de derrotar al Imperio de Maximiliano. Destaca la Doctrina Juárez que estableció principios de no intervención y autodeterminación, además de restablecer relaciones con EE.UU. y diversificar lazos con otros países. El objetivo era atraer inversión extranjera para impulsar proyectos económicos y educativos que fortalecieran la nación.