La sociedad colonial chilena estaba jerarquizada como una pirámide, con los españoles peninsulares en la cima. Los criollos, hijos de españoles nacidos en América, formaban la aristocracia junto con los peninsulares. Debajo estaban los mestizos, hijos de españoles e indígenas, y los indígenas, que sufrieron un fuerte declive demográfico. En la base se encontraban los esclavos negros y mulatos.