La leyenda de la yerba mate transcurre en la selva sudamericana, hogar de plantas, animales como el yaguareté sagrado, y la luna adorada. La yerba mate cultivada es baja y podada para facilitar la cosecha, que comienza a los 5 años con ramitas tiernas de hojas. Aunque nativa de Paraguay, Brasil y noreste de Argentina, la yerba mate prefiere el calor, humedad y suelo arenoso de la selva para crecer.