El documento describe cinco factores clave para potenciar la marca personal: confianza, coherencia, consistencia, control y enfoque en el cliente. Estos elementos son esenciales para ser considerados referentes y generar valor en la relación con los clientes. Se enfatiza que la marca personal debe alinearse con las expectativas y percepciones de los clientes, y su éxito depende de la medición y gestión continua de los resultados.