El documento explora las seis emociones básicas definidas por Paul Ekman: ira, asco, miedo, alegría, tristeza y sorpresa, destacando su naturaleza universal y su importancia adaptativa en la supervivencia humana. Además, se menciona cómo Ekman investigó las microexpresiones faciales, que son útiles para detectar emociones ocultas y mentiras, y se relaciona su trabajo con la salud emocional y el sistema inmunológico. Finalmente, se enfatiza la necesidad de reconocer y gestionar nuestras emociones para mejorar el bienestar personal.