Este documento analiza el uso de las redes sociales como herramientas de relaciones públicas para las instituciones europeas. Argumenta que las instituciones europeas pueden utilizar las redes sociales para establecer un diálogo bidireccional con los ciudadanos y lograr su compromiso con el proceso de construcción europea. El documento examina los sitios web de las principales entidades de la UE para ver si están aprovechando el potencial de las redes sociales para comunicarse directamente con los ciudadanos.