Las tres principales tentaciones de Jesús fueron: 1) Convertir piedras en pan para satisfacer su hambre física. Jesús respondió que el hombre no vive solo de pan, sino de la palabra de Dios. 2) Lanzarse desde lo alto del templo para que los ángeles lo salvaran y probar su divinidad. Jesús citó la Escritura de no tentar a Dios. 3) Adorar a Satanás a cambio de recibir los reinos del mundo y su gloria. Jesús dijo que solo a Dios se debe adorar.